Los hombres (queer) tenemos una relación compleja con nuestro cuerpo. Nos sometemos a estrictos estándares de belleza, y al mismo tiempo fetichizamos toda característica que destaque de la norma. Usando el desnudo como punto de partida, la serie habla sobre algunos elementos presentes al experimentar el cuerpo masculino en la actualidad.

El nude contemporáneo, a diferencia del desnudo artístico convencional, sirve un propósito mercantilista. No somos ajenos a retratarnos desnudos, sin embargo, hay reglas para su producción y distribución. Al tomar las nudes buscamos enaltecer atributos, siempre cuidando de no mostrar el rostro. Protegemos nuestra identidad mientras provocamos deseo, y buscamos destacar entre la oferta local.

El retrato desnudo se vuelve entonces un acto íntimo, de extrema vulnerabilidad que exhibe nuestra verdadera identidad. Mostrar el rostro es mostrarnos a nosotros mismos, sin vuelta atrás.

¿Qué provoca el mostrarnos desnudos? ¿Miedo y vergüenza? ¿Deseo, amor, orgullo?

La serie se compone de retratos de 15 hombres queer, inspirados en los desnudos de Robert Mappelthorpe, donde busca narrar una relación que evoluciona. Parte de ser defensiva, se sexualiza con mayor facilidad que se vulnera antes de enfrentar al espectador con la mirada; concluye con una apropiación del cuerpo y abraza la identidad genuina.

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